viernes, 15 de septiembre de 2017

Mi experiencia ante el Huracán Irma.




¡¡Buenas tardes a todos!! Como muchos ya sabéis, esta semana pasada estuve en Cuba disfrutando de unas vacaciones relajantes. Tuve la mala faena de encontrarme allí con el famoso Huracán Irma, uno de los más peligrosos del Caribe. El huracán fue destrozando a nivel 5 de la escala Saffir-Simpson numerosas islas como República Dominicana y Haiti antes de llegar a Cuba. Entró en Cuba a nivel 5, pero al llegar a la zona de Matanzas, Varadero y La Habana disminuyó a nivel 3. Al llegar a estas zonas, debería girar hacia Florida. A continuación, os voy a contar mi propia experiencia.

Cuando llegué a Cuba, no tenía ni idea de que iba a haber un huracán. Me enteré el martes día 5 de Septiembre de que se acercaba un poderoso huracán llamado Irma. A partir del miércoles, llegué a la zona de Varadero. Todas las personas que nos alojábamos en el hotel estábamos en tensión ya que nunca habíamos vivido una situación así. Se supone que el huracán iba a desviarse a Florida antes de llegar a la zona de Varadero y que sólo íbamos a recibir fuertes vientos y lluvias en forma de tormenta tropical. Durante esos escasos días antes de que llegase este monstruoso desastre natural, el hotel nos iba informando mediante documentos sobre lo que teníamos que hacer el día del huracán. Cuando llegó el viernes, la situación había cambiado por completo ya que Irma iba a llegar fuertemente a la zona de Matanzas (dónde me encontraba) a nivel 5 de la escala Saffir-Simpson. Menos mal que finalmente pasó a nivel 3. Por ejemplo, Matanzas y La Habana sufrieron más desperfectos que en Varadero. 

Durante el viernes 8 de Septiembre, se notaba una tensión y preocupación por parte de los otros turistas españoles que viajaban con nuestra agencia de viajes. El viernes por la noche estaba tomando algo con unos amigos, cuando de repente, un guardia encargado de nuestra protección nos aconsejo que nos fuésemos a casa ya que la situación estaba empeorando. Durante el viernes por la tarde se notaban fuertes vientos que movían las palmeras del hotel. Al entrar en la habitación, me encontré que había un nuevo documento con información sobre el huracán. En él, nos aconsejaban no salir de la habitación, colocar el equipaje dentro del armario, había que permanecer dentro del baño con medicamentos, agua, comida y documentos de identidad personal, no deberíamos acercarnos a la puerta del balcón ni salir a los pasillos y no podíamos salir del baño hasta que nos avisasen. Las ventanas tenían una cinta pegada en forma de cruz para evitar que los cristales saliesen disparados en caso de que se rompiese la ventana.

Durante el sábado 9 de Septiembre de madrugada, se oía un fuerte viento constante. Por la mañana del sábado, nos trajeron el desayuno y nos aconsejaron que a partir de las 14:00 nos metiésemos en el baño ya que empezarían los vientos huracanados. Para que estuviese más cómoda, coloqué un sillón en el baño y mantas en la bañera por si había que pasar la noche allí. A partir de las 13:00, comenzó a haber vientos huracanados ultra fuertes. Parecía un monstruo que azotaba la ventana del balcón. Debido a la complejidad de la situación, no nos pudieron dar ni la comida ni la cena. ¡Menos mal que no tenía hambre! Durante el sábado, ese viento fue incrementándose. Hacía mover las ventanas del balcón y la puerta. Además, en la ventana sonaban algunos golpes de cosas golpeando la ventana. A eso de las 18:30 hora cubana, se fue la luz y el agua. Me dí cuenta que por la terraza entraba agua, así que en un intento desesperado, coloqué toallas y mantas alrededor de la ventana de la terraza para que dejase de entrar agua. Mientras tanto, la luz y el agua se iba y volvía, hasta que finalmente se fue por completo. El viento no dejaba de crecer. ¡Era horrible!  

El huracán en otros lugares había durado unas 8 o 10 horas. Aquí duró 17 horas mínimo. ¿Por qué duró tanto? Justo en la zona en la que yo me encontraba tenía que hacer el giro hacia Florida, por lo que el huracán disminuyó la velocidad a 11 km/h y estuvo mucho más tiempo que en el resto de países. Irma iba a 11 km/h de velocidad, el viento iba a 205 km/h (casi una categoría 4 según la escala Saffir-Simpson) y el ojo del huracán paso a escasos 30 km. Así que, creo que os podéis imaginar la peligrosa situación que vivimos todos los turistas de la zona. Los vientos comenzaron a las 20:00 del viernes y finalizaron a las 6:00 de la mañana del domingo. 

Durante el domingo 10 de septiembre, el personal del hotel se fue pasando por cada una de las habitaciones para darnos algo de comida, saber que estábamos bien y decirnos que ya había acabado el huracán. No pudimos salir de la habitación hasta el mediodía, cuando fuimos a comer. La comida estaba fría y en un estado un poco malo ya que no había luz ni agua para poder cocinar. Era un alivio salir después de más de 24 horas encerrados en una habitación sin luz ni agua. Hablando de esto último, la luz y el agua no volvió hasta la noche. Cuando ya pudimos volver a ducharnos. El personal del hotel cocinó una comida caliente para todos los turistas. La verdad es que se portaron genial. Cuando salimos de la habitación, nos dimos cuenta de la monstruosidad del huracán. ¡Todo era un desastre! Palmeras rotas, ramas rotas, tejas por el suelo, hamacas por el suelo, trozos de cosas irreconocibles, etc. Cuando salimos a dar una vuelta, nos aconsejaron que nos fuésemos a la habitación ya que se nos podía caer algún objeto en la cabeza. A la tarde, salí a hacer fotos por el hotel. ¡Era una masacre! Algunos tejados estaban rotos, e incluso, algunas partes de los edificios. Al llegar a la parte Royal (o como digo yo, de los ricos), me dí cuenta que era la que peor estaba. Todos los tejados rotos, las hamacas rotas, todo roto. De hecho, en esta zona nos prohibieron la entrada ya que había cables rotos y podíamos electrocutarnos. ¡Menos mal que no hubo heridos ni muertos! 

Los días siguientes, la luz y el agua se iba a ratos. El WiFi volvió el martes a la noche. El equipo del hotel iba haciendo sus cosas, pero en Cuba son muy lentos. No teníamos playa ni piscina ya que estaban sucias. La playa tenía sombrillas rotas, peces muertos, trozos de barco, ruedas que estaban en el fondo del mar porque tenía corales alrededor, conchas, detergentes, desodorantes. Además, olía fatal. Tendríamos que haber salido el día 10 de septiembre, pero no pudimos ya que la carretera que unía la península de Varadero con Matanzas estaba en muy mal estado y La Habana estaba inundada, por lo que el aeropuerto no funcionaba. Hasta el martes al medio día no funcionó el aeropuerto. Sin duda, no fue hasta el miércoles cuando pudimos salir hacia España. ¡Era un auténtico desastre natural!

¿Cuales han sido las consecuencias de Irma en Cuba? Numerosos destrozos en viviendas, carreteras y recursos y 10 fallecidos. Además, me llamó la atención como las noticias cubanas decían los fallecidos. Dos ejemplos son: Encarna Lopez, 45 años, apareció flotando boca abajo en su casa. Jose Antonio Fernández, 56 años, murío al derrumbarse un balcón sobre el Omnibus en el que viajaba, muerte causada porque no quiso ser desalojado de su vivienda. Os dejo el enlace para que lo veáis. (Los nombres y los datos que he puesto son ficticios, si queréis saberlo tenéis que pinchar en el siguiente enlace).


Una cosa que me pareció fatal, es que nadie nos aviso de nada. Antes del huracán, la agencia no se puso en contacto con nosotros. Y después de Irma, la agencia se puso en contacto con nosotros porque les llamamos. Si no nos hacen caso. Además, la organización de la agencia de viajes brilla por su ausencia. Nadie nos decía nada, solo la gente del hotel nos decía que no nos preocupásemos. La agencia de viajes se llama Jolidey/Tumburu. Si alguno de vosotros quiere viajar con ellos, yo no se lo recomiendo. Si tienen pensado viajar a algún sitio con esta agencia y tiene dudas, no duden en ponerse en contacto conmigo y así les explicare gustosamente cada cosa negativa con la que me encontré en mi viaje a Cuba. ¡Es una vergüenza que no te hagan caso cuando tu vida está en peligro al vivir un desastre natural!

Esta es mi experiencia con el Huracán Irma. Si tu también tienes una experiencia similar que quieras compartir conmigo, te invito a que pongas un comentario. Además, si queréis saber algo que se me haya olvidado, también podéis escribir un comentario y os responderé encantada. A continuación, os muestro las fotografías que realicé del hotel y de las afueras. Otro día subiré unas fotos de Varadero después del huracán. El hotel parecía abandonado. ¡Estaba totalmente desértico!


Fotografías realizadas por Paula Garvi del interior del hotel.














La zona Royal o zona de ricos es la más afectada por el Huracán Irma. Aquí podéis ver algunas fotografías interesantes de la zona.
























Los desperfectos que sufrieron las palmeras, pistas de padel y la entrada principal.


























































Desperfectos que sufrió la playa de Varadero en la zona del hotel.








Desperfectos que sufrió el puerto y las afueras del hotel.










Una de las plataformas que se utilizan para entrar a los barcos realmente perjudicada. Abajo, otra plataforma exactamente igual pero no se encuentra perjudicada.









Siento si me expandido mucho al contar mi experiencia. Pero creo que lo veo necesario para que la gente sepa lo que es vivir un huracán. Ahora estoy contenta ya que puedo decir que sobreviví a un huracán. Si tu también has sobrevivido a un huracán, escribe un comentario con tu experiencia. Muchas gracias a todos mis lectores.

Puedes encontrar más información sobre el Huracán Irma en las siguientes páginas web:




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*Todas las imágenes que aparecen en este Blog han sido realizadas por Paula Garvi.


MUCHAS GRACIAS


ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO ESTE POST SOBRE EL HURACÁN IRMA!!